Samuel hincándose y caminando vistió a una multitud de árboles y construyó un altar de vestigios contemporáneos.
“Procesión por la Naturaleza en 4 estaciones” fue una intervención de numerosos árboles con papel de colores complementada por el acomodo simétrico de despojos recolectados en la zona y acciones de índole místico a ras del suelo.
Contemplamos una multitud de enraizados que por efecto del viento convierten su sonido en murmullos solemnes que conducen a un altar generado desde lo más mundano para homenajear lo sagrado, rastros de un sentir mágico.
Samuel: “El Hombre ante la Naturaleza y el transitar de este por la misma. En la pieza visto a la naturaleza (los árboles) para resignificarla: somos naturaleza, pertenecemos a ella y es triste que siendo la conciencia de la naturaleza el hombre, ahora, esté perdiendo su cometido.”
“Entendí que haríamos algunas alteraciones, transformaciones, obras o piezas y que al no pertenecer a la naturaleza habría cierta influencia de nosotros sobre ésta, pero me parece que ha sido a la inversa; camino con tanto paisaje, con tanta tierra, que quiero compartirlas con todo aquel que su afán no sea fragmentarlas, pero también deseo compartir esas piezas que en un momento del espacio y del tiempo fueron una, naturaleza y arte”.