"Jeel"

Arturo Barrón

El punto de partida de la obra de Arturo Barrón, fue la erosión del suelo, causado por las corrientes de aire constante y del agua en la época de lluvias. La dinámica propia de este fenómeno fue el eje de su instalación la cual consta de racimos de cascabeles que eran movidos, tímidamente por las corrientes de aire. Los cascabeles los retoma de la tradición precolombina y de ahí su nombre "Jeel" que proviene del maya. Para percibir y disfrutar la obra de Arturo Barrón fue necesario quedarse un largo tiempo en la zona, sentarse a escuchar el sonido que serpenteaba entre las ramas de los pinos jóvenes y percibir el soplar del viento en un acto de contemplación.